En el aniversario del natalicio de Nydia Érika Bautista fue presentada El vestido blanco, una novela gráfica que reconstruye la historia de una familia popular colombiana que transformó el dolor provocado por la desaparición forzada en una lucha colectiva por la verdad, la justicia y la dignidad humana. La obra, creada por Óscar Pantoja y María Fernanda Lesmes, en alianza con la Fundación Nydia Erika Bautista y la editorial BookMaster, propone un encuentro entre generaciones a través del lenguaje del cómic, la ilustración y la memoria.

De la memoria familiar a la lucha colectiva

Hay historias que comienzan en la intimidad de una familia y terminan convirtiéndose en parte de la memoria de un país, la de Nydia Érika Bautista es una de ellas. Su desaparición forzada no solamente interrumpió violentamente una vida, transformó para siempre la existencia de una familia de origen popular que debió enfrentarse al miedo, las amenazas, la persecución y los obstáculos para conocer la verdad. En medio de la incertidumbre, sus familiares emprendieron una búsqueda que, con el paso de los años, se convertiría en una lucha colectiva por los derechos de las víctimas de desaparición forzada en Colombia.

Esta es una de las historias que recupera El vestido blanco, la novela gráfica presentada el 29 de octubre de 2026, fecha del aniversario del natalicio de Nydia Érika Bautista, en un encuentro realizado en la Universidad de La Salle, en Bogotá.

La obra constituye un homenaje a su vida, pero también a la resistencia de su familia y, especialmente, a la trayectoria de su hermana Yanette Bautista, quien convirtió la búsqueda de Nydia Érika en un compromiso permanente con otras familias de personas desaparecidas. La historia de las hermanas Bautista permite comprender cómo una experiencia individual de violencia puede transformarse en una acción colectiva capaz de cuestionar la impunidad, construir organizaciones sociales y abrir caminos para el reconocimiento de los derechos humanos.

En esa transformación reside una de las mayores fortalezas de esta novela: no presenta a las víctimas únicamente desde el sufrimiento, sino también desde su capacidad de organización, resistencia y construcción de esperanza.

Yanette Bautista: transformar la ausencia en una causa compartida

La historia de Nydia Érika no puede comprenderse sin la vida y el compromiso de Yanette Bautista. Su búsqueda fue mucho más que el esfuerzo por encontrar a su hermana, representó una decisión ética de enfrentar el silencio, exigir responsabilidades y acompañar a quienes atravesaban experiencias semejantes. En ese recorrido, Yanette contribuyó a construir una comunidad de familiares que encontraron en la solidaridad una forma de enfrentar el aislamiento y el miedo. Su experiencia ayudó a consolidar el trabajo de la Fundación Nydia Erika Bautista, organización dedicada a la defensa de los derechos de las personas desaparecidas y sus familias.

La presentación de El vestido blanco, poco más de un año después del fallecimiento de Yanette, adquiere por ello una profunda dimensión simbólica. Sus páginas permiten reconocer el papel de una mujer que transformó el dolor en acción colectiva y cuya vida constituye un referente para las nuevas generaciones de mujeres buscadoras.

Para Andrea Torres Bautista, actual directora de la Fundación, la novela tiene también un significado íntimo. Siendo niña presenció el rapto de su tía Nydia Érika y creció acompañando la lucha de su madre, Yanette, quien se convirtió en su principal ejemplo de compromiso con la verdad, la justicia y la dignidad humana.

Encontrarse nuevamente con ambas a través de las ilustraciones significa regresar a los recuerdos de infancia, reconocer las huellas de la violencia y, al mismo tiempo, mantener vivo el legado de dos mujeres que marcaron su historia personal y familiar.

Así, la novela gráfica enlaza tres generaciones atravesadas por una misma historia: la de una mujer desaparecida, la de una hermana que dedicó su vida a buscarla y la de una hija que continúa ese compromiso desde la defensa de los derechos humanos.

El lenguaje del cómic como puente entre generaciones

Uno de los aportes más significativos de El vestido blanco es su decisión de narrar una historia de desaparición forzada mediante los recursos expresivos de la novela gráfica. La combinación de ilustración, texto, secuencias visuales y viñetas permite construir una narrativa que dialoga con distintas generaciones y formas de acercarse al pasado.

El cómic ofrece posibilidades particulares para representar aquello que muchas veces resulta difícil expresar exclusivamente mediante las palabras: la ausencia, el miedo, la incertidumbre, los recuerdos fragmentados y la persistencia de quienes buscan.

Cada viñeta puede convertirse en un espacio de encuentro entre la memoria personal y la historia colectiva. Los silencios entre las imágenes, los gestos de los personajes, los escenarios cotidianos y las transiciones narrativas permiten aproximarse a las dimensiones humanas de la desaparición forzada sin reducirlas a cifras, fechas o expedientes judiciales.

Esta apuesta narrativa reconoce que las nuevas generaciones construyen sus relaciones con la memoria mediante múltiples lenguajes, entre ellos la imagen, la literatura, la ilustración y los relatos visuales. La novela gráfica no sustituye el testimonio, la investigación histórica ni los procesos judiciales, por el contrario, puede dialogar con ellos y contribuir a que sus contenidos lleguen a públicos que difícilmente se aproximarían a documentos especializados sobre graves violaciones de derechos humanos.

En este sentido, El vestido blanco propone una narrativa transgeneracional: una historia que nace de las experiencias de una familia, atraviesa varias generaciones y encuentra nuevas formas de ser contada, compartida e interpretada.

Un dispositivo de memoria para hablar con niñas, niños y jóvenes sobre la desaparición forzada

Para la Fundación Nydia Erika Bautista, esta publicación representa también una herramienta pedagógica y un dispositivo de memoria. La desaparición forzada constituye una de las violaciones más graves de los derechos humanos, sus consecuencias trascienden a la persona desaparecida y afectan profundamente a sus familiares, sus comunidades y al conjunto de la sociedad.

Sin embargo, explicar este fenómeno a niñas, niños y jóvenes supone importantes desafíos. ¿Cómo hablar de una ausencia impuesta por la violencia? ¿Cómo explicar la búsqueda de una persona desaparecida? ¿Cómo transmitir el significado de la verdad y la justicia sin reproducir el horror ni convertir a las víctimas únicamente en imágenes de sufrimiento?

La novela gráfica abre una posibilidad para abordar estas preguntas desde una perspectiva sensible, accesible y respetuosa. A través de la historia de Nydia Érika y su familia, las nuevas generaciones pueden aproximarse a conceptos fundamentales como la dignidad humana, el derecho a la vida, la libertad, la memoria, la solidaridad y la responsabilidad del Estado frente a las violaciones de derechos humanos.

La estructura narrativa del cómic facilita, además, procesos de lectura compartida, conversación y reflexión en espacios educativos, comunitarios y familiares. Su uso pedagógico, acompañado de una mediación adecuada a cada edad, puede contribuir a que niñas, niños y adolescentes comprendan las consecuencias humanas de la desaparición forzada y reconozcan la importancia de las luchas emprendidas por las familias.

Desde esta perspectiva, el libro no es solamente un objeto editorial. Es una herramienta para activar preguntas, transmitir experiencias y construir relaciones entre el pasado y el presente. Su valor radica también en la posibilidad de que otras familias encuentren inspiración para recuperar sus archivos, reconstruir sus memorias y narrar sus propias historias mediante la escritura, la ilustración, la fotografía y otras expresiones artísticas.

Esta perspectiva reconoce que la memoria no debe quedar confinada a los archivos institucionales, los expedientes judiciales o las conmemoraciones. También necesita habitar las escuelas, los barrios, las bibliotecas, las conversaciones familiares y los espacios culturales.

La creación artística permite ampliar los escenarios en los que las víctimas pueden ser escuchadas y reconocidas. Al mismo tiempo, ofrece nuevas posibilidades para que las generaciones que no vivieron directamente determinados acontecimientos puedan comprenderlos y establecer vínculos de solidaridad con quienes los padecieron.

La alianza entre la Fundación Nydia Erika Bautista, el guionista Óscar Pantoja, la ilustradora María Fernanda Lesmes y la editorial BookMaster expresa precisamente esa voluntad de construir puentes entre la creación cultural y la defensa de los derechos humanos.

Es también una invitación a reconocer que las familias de personas desaparecidas no son solamente depositarias de memorias dolorosas, son protagonistas de procesos sociales, creadoras de conocimiento y constructoras de caminos de justicia y paz.

Porque la desaparición forzada busca arrancar a las personas de sus vínculos, de sus territorios y de sus historias, mientras que la memoria insiste en devolverles un lugar entre nosotros.

El vestido blanco es una invitación a leer, preguntar, recordar y transmitir. A comprender que detrás de cada persona desaparecida existe una historia que merece ser contada y que la lucha de sus familiares constituye un legado fundamental para la defensa de la dignidad humana.

Sobre la obra

El vestido blanco
Guion: Óscar Pantoja
Ilustraciones: María Fernanda Lesmes
Editorial: BookMaster
En alianza con la Fundación Nydia Erika Bautista.

Presentada el 29 de octubre de 2026 en la Universidad de La Salle, Bogotá, con ocasión del aniversario del natalicio de Nydia Érika Bautista